lunes, 11 de julio de 2022

Extraño las rondas alrededor de las habitaciones (Patricia Alba)

 






















EXTRAÑO LAS RONDAS ALREDEDOR DE LAS HABITACIONES 
La caza de los cuerpos
Los juegos que el tiempo nos fue quitando. 
La quietud no es buena, la carne se rebela 
Los poros a la hora del limite se dilatan
Mi mente se acelera cada vez más 
Nada recuerda el primer pensamiento 
Este paso continuo.
Indescriptible estoy en medio de la cama 
No llegan hasta aquí tus ganas ni las mías 
Mi mano es floja para llamarte
Para calmar esta humedad
Para secarla.
Abrazo la almohada y la fijo entre mis piernas. 
Absurdo tratar de inventarte sin recordar tu rostro
Tu voz es mi voz un poco más ronca y nada más 
Imagino las palabras que me dices, las imito
La soledad nos rodea y por primera vez 
Somos una sola persona en este difícil goce. 
El tiempo es lento y el pensamiento acelerado 
-dura medio segundo esta movilidad-
El tiempo es lento
Y en pleno centro de la quietud, el espacio 
Se va haciendo de una luz espesa.

Aún son pocos los nidos perceptibles 
En este sopor que no termina.


O un cuchillo esperándome, Colección Astrolabio, Seglusa Editores y Editorial Colmillo Blanco, Lima, Perú, 1988.

domingo, 10 de julio de 2022

La pregunta (W. H. Auden)


 











Todos creemos
que nacimos de una virgen
(¿pues quién puede imaginarse

a sus padres copulando?)
y se sabe de casos
de vírgenes preñadas.

Pero la pregunta persiste:
¿de dónde sacó Cristo
el cromosoma que faltaba?


Traducción de  Guillermo Sheridan.
Tomado de


The question
All of us believe / we were born of a virgin / (for who can imagine // his parents copulating?), / and cases are known / of pregnant Virgins. //  But the Question remains: / from where did Christ get / that extra chromosome?

jueves, 7 de julio de 2022

Anécdota bulgara (Carlos Drummond de Andrade)










Había una vez un zar naturalista
que cazaba hombres.
Cuando le dijeron que también se cazan
mariposas y golondrinas,
quedó muy espantado
y le pareció una barbaridad.


Traducción de Rodolfo Alonso.

Llegar a salvo (Laura Yasan)


 











hay que saber llegar hasta la orilla sin mojarse los pies
cruzar una ciudad en donde el agua es negra
y negra es la saliva de los perros
y negro el semen que descargan los ángeles
en las sábanas sucias de los partos
hay que hundir la cabeza con los ojos abiertos
negociar el ardor
forzar al corazón su máquina de aceite
y resistirlo a flote una noche completa
hay que entregar el cuerpo a la corriente
fijar la convicción
                                  nadie vendrá para salvarme
no soltar la palabra que dispare el alud de un espejismo
                                  nadie
vendrá para salvarme
tragar si es necesario
la sal que se desprende generosa de tu propio temor
sentirte el muelle de un puerto abandonado
una vieja estructura que el tiempo embiste sin control
hay que saber quedarse y aguantar
saber que no vendrá
                                   para salvarme
nadie



De Tracción a sangre, Editorial La Bohemia, 2004.

miércoles, 6 de julio de 2022

guardando muertos (sergio beleiro)


entonces 
un momento después de algo
o acaso un segundo antes
me di cuenta o creí
que estaba guardando muertos
-con vocación de patólogo
con estudios de mecánico
sin ningún estudio
y vanos intentos de saber algo
con voluntad de vago
o de tipo silencioso y aburrido-
que estaba guardando palabras asesinadas
en papeles que sólo son mortajas
y al final de la noche
-de esa o de alguna otra
en que no habría nada que observar cortar medir
como si la nula voluntad me apuntara 
con sus mil dedos índices y la mirada fija
de sus perpetuos ojos acusadores-
primer asesinado de ese grupo de signos
-palabras nomás-
me volvería a sentar
sobre otra pila de papeles 
a seguir mirando a otra parte
a contemplar el estúpido 
paso de mi tiempo

viernes, 1 de julio de 2022

El desconocido (Jacques Baron)


 



















Él decía Mis labios son racimos monstruosos
panteras que cantan
más dulces que los pájaros tan dulces de la colina
y los toros sangrantes de las grandes nubes oscuras
Él decía
Yo llevo en mi pecho
olas inmensas y ásperas
en medio de las flores tan bellas de los días solemnes
Llamaba María
a una pequeña que llevaba legumbres
Él decía, él decía además
Yo soy una amapola
que despierta por la mañana el azul pálido de las bestias

Jacques Baron en L'Allure poétique (1924), incluido en Antología de la poesía surrealista de lengua francesa (Fabril Editora, Buenos Aires, 1961, selec. y trad. de Aldo Pellegrini).








Cetrería (Ana Emilia Lahitte)


 











Liebre, venado, faisán.

No me atrae la caza ni me gusta alinear la carne roja en bandejas de plata.

Pero el halcón acaba de traerme tus ojos.

Amo la cetrería.

Mañana ha de traerme tu mirada.



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