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viernes, 8 de abril de 2022

Soy una mujer sin problemas (Juana Bignozzi)


 

 

 

 

 

 

 

 

 
Todos lo saben
y entonces buscan mi compañía para charlar por las noches.
Sin embargo yo conozco a alguien que quiere morir en paz consigo mismo
y me produce estremecimientos, insomnio, soledad,
porque la paz conmigo misma sería una guerra sin fin,
dos o tres asesinatos inevitables y alguna entrega desmedida
que no entra en mis planes.
Sin embargo yo sueño por las noches
con un jardín inmenso donde los muertos se levantan para saludarme;
yo sueño con un hombre que me inquieta y como lo ignora
me habla amigablemente del resto del mundo
y de mis múltiples amores, tan simpáticos,

tan apropiados como tema de conversación.
 
 
 
Mujer de cierto orden, 1962.
Tomado de Mujer de cierto orden, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1990.

jueves, 30 de abril de 2020

Camino por la calle como si estuviera viva (Juana Bignozzi)




 

 

 

 

 

 

 

 

Camino por la calle como si estuviera viva
dudo seriamente entre un collar negro o uno rosa
pienso qué mala cara que tengo y me paso pintura por los ojos
demasiada pintura en realidad.
Los que juegan a cosas importantes
no entenderán mi vida
una vida demasiado conversada
sin muerte dirían los entendidos.




Pertenece a Mujer de cierto orden, 1962, Libros de Tierra Firme, 1990.

viernes, 16 de diciembre de 2016

sprit o sentido del humor, como gusten (Juana Bignozzi)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace unos días he decidido luchar
y la sola idea de la lucha
me ha producido un cansancio tan infinito
que hasta mis mejores amigos guardan distancia respetuosa.
Además como he pasado al lado de los ríos más famosos del mundo
y no me suicidé en ninguno
mi falta de amor por la humanidad está suficientemente demostrada.
Como siempre hablo de los demás pero digo yo,
todos pueden dormir serenos
pensando que estas locas historias sólo pueden ser mías,
que ya sabemos qué clase de persona soy.
Mis mejores amigos sufren en distintas partes del mundo
y yo escribo cartas graciosas
sentada en medio del desierto bajo el sol de enero,
mientras mis vidas muertas insisten en volver.
Algunos de mis mejores amigos no se engañan
y me ofrecen tardes plácidas, retiran los objetos molestos,
hacen lugar a mi ruido.
Como soy infinitamente perezosa
creo que nunca intentaré luchar,
por eso casi nadie me saluda, otros dicen pobrecita,
y mis mejores amigos se burlan despiadadamente de los ingenuos
y no me hacen caso.

Poema del libro "Mujer de cierto orden", 1967.
Tomado del libro "Mujer de cierto orden", Libros de Tierra Firme, 1990.