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domingo, 10 de abril de 2022

Al pie de la letra (Olga Orozco)


 









El tribunal es alto, final y sin fronteras.
Sensible a las variaciones del azar como la nube o como el fuego,
registra cada trazo que se inscribe sobre los territorios insomnes del destino.
De un margen de la noche a otro confín, del permiso a la culpa,
dibujo con mi propia trayectoria la escritura fatal, el ciego testimonio.
Retrocesos y avances, inmersiones y vuelos, suspensos y caídas
componen ese texto cuya ilación se anuda y desanuda con las vacilaciones,
se disimula con la cautela del desvío y del pie sobre el vidrio,
se interrumpe y se pierde con cada sobresalto en sueños del cochero.
¿Y cuál sera el sentido total, el que se escurre como la bestia de la trampa
y se oculta a morir entre oscuras malezas dejándome la piel
o huye sin detenerse por los blancos de las encrucijadas, laberinto hacia adentro?
Delación o alegato, no alcanzo a interpretar las intenciones del esquivo mensaje.
Difícil la lectura desde aquí, donde violo la ley y soy el instrumento,
donde aciertos y errores se propagan como una ondulación,
un vicio del lenguaje o las disciplinadas maniobras de una peste,
y cambian el color de todo mi prontuario en adelante y hacia atrás.
Pero hay alguien a quien no logra despistar la ignorancia,
alguien que lee aun bajo las tachaduras y los desmembramientos de mi caligrafía
mientras se filtra el sol o centellea el mar entre dos líneas.
Impresa está con sangre mi confesión; sellada con ceniza.


De La noche a la deriva, 1984.

lunes, 8 de enero de 2018

no, la verdad no es la música (Alejandra Pizarnik)

no, la verdad no es la música 
yo, triste espera de una palabra 
que nombre lo que busco 
¿y qué busco? 
no el nombre de la deidad  
no el nombre de los nombres 
sino los nombres precisos y preciosos 
de mis deseos ocultos 

algo en mí me castiga 
desde todas mis vidas: 
—Te dimos todo lo necesario para que comprendieras
y preferiste la espera, 
como si todo te anunciase el poema 
(aquel que nunca escribirás porque es un jardín inaccesible

—sólo vine a ver el jardín—) 


Tomado de Textos de sombra y últimos poemas, Editorial Sudamericana, 2ª edición, marzo de 1985, Buenos Aires. 
Poemas y textos ordenados por Olga Orozco y Ana Becciú

Se aclara en el libro que el poema fue copiado de la agenda Flowers Forall Seasons 1971, primera hoja. 

viernes, 14 de julio de 2017

En esta noche, en este mundo (Alejandra Pizarnik)

                                                          a Martha Isabel Moia

en esta noche en este mundo
las palabras del sueño de la infancia de la muerte
nunca es eso lo que uno quiere decir
la lengua nata castra
la lengua es un órgano de conocimiento
del fracaso de todo poema
castrado por su propia lengua
que es el órgano de la re-creación
del re-conocimiento
pero no el de la resurrección
de algo a modo de negación
de mi horizonte de maldoror con su perro
y nada es promesa
entre lo decible
que equivale a mentir
(todo lo que se puede decir es mentira)
el resto es silencio
sólo que el silencio no existe

no 
palabras
no hacen el amor
hacen la ausencia
si digo agua ¿beberé?
si digo pan ¿comeré?
en esta noche en este mundo
extraordinario silencio el de esta noche
lo que pasa con el alma es que no se ve
lo que pasa con la mente es que no se ve
lo que pasa con el espíritu es que no se ve
¿de dónde viene esta conspiración de invisibilidades?
ninguna palabra es visible

sombras
recintos viscosos donde se oculta
la piedra de la locura
corredores negros
los he corrido todos
¡oh quédate un poco más entre nosotros!

mi persona está herida
mi primera persona del singular

escribo como quien con un cuchillo alzado en la oscuridad
escribo como estoy diciendo
la sinceridad absoluta continuaría siendo
lo imposible
¡oh quédate un poco más entre nosotros!

los deterioros de las palabras
deshabitando el palacio del lenguaje
el conocimiento entre las piernas
¿qué hiciste del don del sexo?
oh mis muertos
me los comí me atraganté
no puedo más de no poder

palabras embozadas
todo se desliza
hacia la negra licuefacción
y el perro de maldoror
en esta noche en este mundo
donde todo es posible
salvo
el poema

hablo
sabiendo que no se trata de eso
siempre no se trata de eso
oh ayúdame a escribir el poema más prescindible
        el que no sirva ni para
        ser inservible
ayúdame a escribir palabras
en esta noche en este mundo





(1971-1972)
Textos de sombra y últimos poemas. Editorial Sudamericana, 1985.
Poemas supervisados por Olga Orozco y Ana Becciú