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lunes, 22 de diciembre de 2025

botones de muestra (sergio beleiro)


tengo botones de muestra
  que con ninguna pilcha corresponden
vidrios de colores y espejitos
que reflejan mal rostros y cuerpos
miles de piezas de rompecabezas
que devinieron incompletos
un conjunto por momentos caótico
  y a veces ordenado por mi mano
sin el menor sentido
decir que ese conjunto se parece a mi vida
a una vida
podría ser una imagen reducida
una metáfora 
del tiempo

domingo, 10 de agosto de 2025

los vencidos (Sergio Beleiro)


ahí estábamos 
los vencidos
vencidos inevitablemente
vencidos como siempre
sin duda vencidos
y aun así
con una sonrisa 
            mil dientes
bajo nuestros ojos enfurecidos
            (calculando la venganza)

martes, 17 de diciembre de 2024

sin justificación (sergio beleiro)


 











posiblemente cambie una muerte por otra
mi dolor por otro que impida tu dolor
mis sueños por los tuyos mis despojos
por tu suerte mi silencio por tu boca
mis manos por que sigan tus caricias
mi sed por tu ventura /
es algo que no entiendo
nada nos une salvo lo que siento
nada que me devuelva un poco lo cedido
nada que me haga mejor ante mis ojos
nada que pueda poner en el haber
ante las puertas del infierno
o escribir en un papel 
antes de perderme 
en mi propio olvido /
¿de muerte hablo? 
entonces con cualquier muerte 
ponerle fin a estas palabras
con cualquier poema deslucido
plano 
imbécil 
asesino


La imagen es  Leaning Harlequin de Picasso.


domingo, 7 de julio de 2024

guglié (sergio beleiro)

 
guglié en la oscuridad carteles luminosos muertos
ojos encendidos
calesitas que no pueden detenerse
palabras nuevas
simples cometas de colas larguísimas
niños mirando el cielo
niños mirando el cielo cubierto de barriletes colorados
guglié carrozas con forma de zapato
guglié estrellas pinos julietas
corpiños estrellas
quién está aquí quién parte
si alguien regresa
si la prisa es mala consejera
si el camino está lleno de serpientes
si las serpientes muerden si son 
venenosas
guglié venenos oportos pimientas
excesos
barriles
vinos
amontillado
cadáveres acantilado
perdí contacto con los carteles luminosos
difuntos o encendidos
con el gps
con los signos
con los símbolos
con las curvas del camino
guglié cada cosa y no pensé ninguna
me prendí de un abrojo
hoy que no hay abrojos prendidos de mi pelo
porque ni pelo me queda
guglié todo y no pensé más nada
ni en mi calva ni en la palabra todavía
perdí todo contacto conmigo como siempre
o como nunca porque no estuve pensando 
o me encerré en mí mismo nuevamente
pensando pensando pensando
porque no me quiero demasiado 

jueves, 1 de febrero de 2024

4 de noviembre de 2023 (sergio beleiro)

  buenos aires, sábado 4 de noviembre de 2023.


(Don't you wanna be free?
Do you like girls or boys?
It's confusing these days
But Moondust will cover you
Cover you

David Bowie)


tardecita de la marcha del orgullo
tardecita de la final de boca
noche de teatro / 
salí de la avenida
por una perpendicular
una calle más oscura
y menos concurrida /
pasé y al darme cuenta 
dejé de mirar 
casi con vergüenza
de pasar cerca 
de pasar 
x donde no debía /
pero no fue mi intención ver
entre dos contenedores llenos 
y basura desparramada
por la vereda y la calle
una chica piyando
custodiada por amigues
—podría haber sido
un pibe con faldas
cagando — no importa
seguí para el teatro y ni siquiera 
lo comenté al llegar 
tampoco hablé de la mugre
de esta dichosa ciudad 
de marchas y festejos
espera de lo que no fue
tristeza para muchos 
alegría para otros que siguió /
salidas y paseos 
vistas 
de este lugar tan nuestro... /
boca ya había perdido
la marcha terminaba
y la noche era joven todavía /
dos horas de comedia y la cena después
me llevaron de nuevo a la calle
a caminar en silencio 
entre las sombras de la ciudad con algunes
les últimes de la marcha
hacia el metrobús /  
esperamos el colectivo de volver
me fui con otres que no conozco
en el mismo micro para gerli
yo de ver muy sobrio
elles pintades y de colores
más una pareja 
—parada contra una ventanilla
en el sitio reservado 
para sillas de ruedas—
él y ella vestidos de boca 
de los pies a la cabeza
sin risas ni cantitos ni sonrisas 
y todes
todas todos
cansades o casi /
la noche al medio por la calle
es menos ruidosa y tal vez más peligrosa
pero ahora de regreso en bondi más tranquila
apaciguada por el trajín la satisfacción o la tristeza
en el para cada cual lo suyo y fin del día /
la vida sube y baja...
transcurre...
todos todes todas vamos 
y no me importa mucho si lo escribo bien o mal
podría fácilmente escribirlo como antes
no intentar siquiera acomodarme a estos días 
para los viejos confusos /
vamos a la nuestra  
vamos/
mañana encontraré en el celu memes de fútbol
postales homofóbicas
política de la peor
pero la vida es caminar
como uno quiere o puede
porque vamos y vamos 
para el mismo lugar

(¿No querés ser libre?
¿Te gustan las chicos o los chicas?
Es confuso estos días
Pero Polvo Lunar te cubrirá
Te cubrirá

David Bowie)







viernes, 29 de diciembre de 2023

todo lo que sabés es mentira (sergio beleiro)

 
todo lo que sabés es mentira
tan vano o vago como cualquier verdad
como cualquier palabra
interpelable objetable oscura sin más
violable superable
ociosa como cualquier palabra
desfondada o inútil como tu lengua
desubicada inestable amarga
larga
como cualquier silencio
o sombra
o marca
todo lo que sabés es una sombra de lo que fue
o de lo que no
apenas otro error
como cualquiera

viernes, 10 de noviembre de 2023

de pronto la noche (sergio beleiro)


de pronto la noche pulsa los comandos
o lo hace el cielo cerrado por la tarde
y el cansancio te absorbe
por la inutilidad de resistirte
uno se embebe de su desdicha
se asoma a sus ventanas
e íntimamente
quisiera adueñarse del volante y los pedales
hacerse cargo y escaparse
con la mayor velocidad
poner distancia camino a la mañana nueva
o dormirse un rato y despertar
sin acordarse de todas estas cosas




                           (marzo de 2022)


viernes, 5 de mayo de 2023

pensando (en el sanatorio) (sergio beleiro)

entonces algo ocurre
era probable
puede ser nada
puede que lo cambie todo
para mal o para bien
o que nada cambie

es como llegar a un lugar
al que accedemos por equivocación
y del que no sabemos salir
quedando expuestos
a nuestra propia intemperie
sin abrigo ni defensas
encerrados o perdidos
en nosotros mismos

sábado, 15 de abril de 2023

muro adentro (sergio beleiro)


y viaja muro adentro
la voz sorda de siempre
sin una linterna
sin armas y sin deudas
desnudo como siempre
aunque vestido hasta los dientes
con las manos de tender
y no saber nunca cómo 
pedir / la noche 
es la misma cosa
el mismo viaje 
por adentro mismo de un ladrillo
duro requemado negro
una noche más como cualquiera
aunque en pleno día

domingo, 12 de febrero de 2023

notas (sergio beleiro)


voy destruyendo pequeñas notas
que voy sustituyendo por otras
más o menos confusas o convincentes
unas tras otras fueron importantes
unas tras otras 
impostergables
notas necesarias e imprescindibles
que terminaron por no tener 
la menor importancia al otro día
y se dejaron reemplazar mansamente
sin el menor remordimiento

miércoles, 25 de enero de 2023

no he llegado (sergio beleiro)


no he llegado
y la risa se ha podrido en mí
me he cansado
pero no soy el personaje frío
que creés que soy
me he perdido muchas veces
sin saber el camino
sin encontrar tus señas
no he llegado
y mi boca ya no quiere hablar
pero mis manos se resisten
  a no dejar palabras por ahí
no soy el personaje frío
que apuntaste en mí
me he perdido y creo 
que no voy a volver a huir
si supiera el camino
el lugar preciso donde estás
      me iría a otro lugar
tal vez recupere la sonrisa
al llegar ahí
donde no hay más palabras
ni nada malo que pensar
 

domingo, 8 de enero de 2023

para chiche (sergio beleiro)

                                  a chiche

te escapaste muchas veces / otras
pusiste el cuerpo / no te fue bien
de una u otra manera / debe
haber razones para que te pase
lo que suele pasarte / pero
no deberías pensar demasiado
en eso / creo que no vale la pena /
la noche y el día no reparan en vos /
no tenés más que un enemigo y
va siendo hora que te des una buena paliza / 
un baño de olvidos / una hora
de buen sexo que te pase al otro lado /
un buen chapuzón con esa mina
que tenés entre los ojos / uno bueno
con cualquiera / el licor puede ir bien 
pero a veces trata de matarte con 
los artefactos del baño / y la resaca
es un millón de disparos a la cabeza
que no podés esquivar / además 
no hay una hora señalada / no te pongás
a esperarla / te escapaste muchas veces y
no te resulta / tampoco dejarte pegar
es buena idea / hay peleas desparejas / 
será cuestión
de mirar un poco / evaluar mejor las cosas /
pero no te quedés ahí / no / porque algo 
o alguien te espera
al doblar la esquina / 
tal vez bueno tal vez mala / igual 
no vayas a bajar la guardia /

viernes, 18 de noviembre de 2022

no puedo escribir otra cosa... (sergio beleiro)


no puedo escribir otra cosa que mis huesos
mis tripas lo que hay detrás de mis ojos

no puedo más que asumirme, adentrarme
sin nociones en mi sangre y saber
por la boca de mi alma quién soy
en qué animal me he convertido








viernes, 7 de octubre de 2022

escupir sombras cansa (sergio beleiro)



escupir sombras cansa /
cansa no saber /
también mirar por la ventana
y no ver nada /
o salir al camino y no llegar nunca /
cansa perderse /
pensar en estas cosas 
cansa

viernes, 16 de septiembre de 2022

nada nos unía (sergio beleiro)


olvidé el vínculo que nos unía.
cuando develaste que nada 
nos unía fue extraño,
imprevisto aunque lo sabía.
la gente imagina algunas cosas como cree
ver luz al final de un túnel que termina en la pared
más oscura concreta e inexpugnable.
pensé en mi desmemoria,
en mi extraña imaginación,
en mis desvaríos.
pensé en eso de soñar despierto
pero no eran sueños,
era una simple equivocación.
¿quién no se equivoca alguna vez?
es como creer en dios, tan común y corriente.
que algo nos vinculaba
o que algo
nos unía
era como pensar que noche y día
eran la misma cosa.
no sé cómo pude engañarme tanto tiempo.
uno se confía,
confía 
en una sensación, 
no en lo que piensa.

jueves, 18 de agosto de 2022

perdí un tiempo (sergio beleiro)



perdí un tiempo
perdí un poema que estaba escribiendo
en el aire por la calle
y la primera frase impecable 
para un cuento
perdí tus ojos
y alguna sonrisa que parecía darme la hora
perdí un pañuelo limpio
y un juego de llaves de mi casa
caminé y di mil vueltas
sin encontrar nunca lo perdido
tampoco encontré otro amor que al rescate
me llevara a otro lado de mí mismo
ni encontré un sueño que pudiera realizar
completamente
perdí un tiempo
y no volví a encontrar tu sonrisa
y tus ojos hoy
como siempre
sueñan otros ojos






martes, 9 de agosto de 2022

me escapé (sergio beleiro)



me escapé
perdido como estaba
pero todo lugar es inseguro
y debí volver
aunque no sé si estoy adentro
o estoy afuera de no sé dónde
a veces uno busca y no encuentra
o estando nomás vuelve a perderse
en la misma calle
detrás de la misma puerta
y puesto a ver por la ventana
las mismas casas de siempre
tal vez no las reconoce
o no quiere volver a verlas
o está tan acostumbrado
que no quiere perderse en otra parte









sábado, 30 de julio de 2022

fue whisky malo (sergio beleiro)

fue whisky malo
apagaste la pantalla
dejaste sin luz la sala
ya no recordás ni un poco
los malos dibujos técnicos 
que hiciste a mano alzada
ni para qué / ni cuántas
veces se corrió la tinta en un plano
también hiciste otros desastres
y nadas varias en cuestiones con palabras

podrías poner algo
de música o encender la radio
y escuchar a algunas personas
que hablan por hablar eternamente
frente a oscuros micrófonos cansados

pero no es el momento
       ¿otro trago?

y después moverte despacio y con cuidado
con un vaso de agua en la mano
hasta llegar junto a la cama a salvo

con el agua en la mesita desplomarte
sobre el colchón / qué mañana será otro día/ 
hay quien dice / tal vez / acaso

viernes, 22 de julio de 2022

Helados (Sergio Beleiro)

 

     La chica lo atendió muy rápido.

     - ¿Qué va a llevar?- le dijo sonriendo.

     - Medio.

     Ella fue hacia la pared que quedaba a sus espaldas donde debajo del cartel de los gustos y los precios se encontraban los recipientes de plástico y telgopor junto a los cucuruchos.

     Volvió con uno de telgopor y le preguntó cuántos gustos.

     - Tres. Dame chocolate con almendras, dulce de leche granizado y tramontana. No. Tramontana no. Poné bananita dolca.

     - Chocolate con almendras, dulce granizado y bananita.

     - Sí. Perfecto.

     Era una morocha bonita y atendía como si le gustara el trabajo que hacía.

     No había nadie más en la heladería, ni clientes ni otros empleados. Tampoco estaba el dueño que lo había atendido alguna que otra vez. Sería temprano todavía.

     Una vez cargado el pote la chica le preguntó: - ¿Salsa?

     - Caramelo.

     Se tuvo que esforzar, agitar y apretar el pomo del caramelo varias veces.

     - ¿Cucharitas?

     - No, gracias.

     Ella tapó el pote, lo metió en una bolsita, le dijo el precio y le cobró.

     -Gracias por el cambio.

     -No hay de qué.

     Camino a casa pensó que el helado era un lujo que no podía darse seguido y que con el medio kilo tenía para tres o cuatro noches. El helado de ahí era muy rico y la chica nueva le pareció muy bien.

 

     Volvió la semana siguiente, casi a la misma hora, pero había más gente. La morocha estaba atendiendo y también el dueño. Le tocó el jefe.

      -¿Qué va a llevar?

      - Medio.

     Cuando iba en busca del tarro de telgopor ya le pidió, dulce granizado, chocolate con almendras y, esta vez sí, tramontana.

     No hubo repregunta y esperó que el jefe no se equivocara. Era un hombre de unos cuarenta años y daba impresión de pulcritud. La chica no llegaría a los veinte.

     - ¿Ponemos salsa?

     - No, gracias.

     - ¿Cucharitas?

     - Tampoco.

     El hombre le dijo el precio, pagó y después de recibir el vuelto salió sin dejar de mirar otra vez a la empleada que seguía atendiendo con sus buenos modos.

     Le gustaban esos helados y además no eran muy caros. Podía darse el lujo un par de veces por mes. Se estaba convirtiendo en un hombre grande sin demasiadas pretensiones y ya calculaba cuánto le faltaba para la magra jubilación que recibiría. Para seguir con los helados tendría que changuear un poco cuando llegara el momento de no trabajar más.

 

     La siguiente vez volvió a encontrar a la chica sola.

     De nuevo con una sonrisa le preguntó qué llevaría y optó por tramontana, chocolate y dulce de leche.

     Mientras la empleada cargaba el helado él escuchó a sus espaldas "buenas tardes", giró la cabeza y era el dueño. Respondió al saludo y la chica también. El jefe entró levantando una parte del mostrador preparada para eso y cuando la chica se acercaba al lugar donde tenía las salsas, detrás del mostrador, justo frente al lugar donde esperaba su pedido, el dueño llegó hasta ella, muy cerca, se miraron cara a cara y le dio un pico en los labios. Después siguió su camino al cuartito al fondo del local y ella siguió con su tarea.

     - ¿Salsa?

     - No, no.

     - ¿Cucharitas?

     - Tampoco.

     Hoy llevaba la plata justa para pagar. No tuvo que esperar el vuelto.

     Salió con la bolsita rumbo a su casa.





miércoles, 6 de julio de 2022

guardando muertos (sergio beleiro)


entonces 
un momento después de algo
o acaso un segundo antes
me di cuenta o creí
que estaba guardando muertos
-con vocación de patólogo
con estudios de mecánico
sin ningún estudio
y vanos intentos de saber algo
con voluntad de vago
o de tipo silencioso y aburrido-
que estaba guardando palabras asesinadas
en papeles que sólo son mortajas
y al final de la noche
-de esa o de alguna otra
en que no habría nada que observar cortar medir
como si la nula voluntad me apuntara 
con sus mil dedos índices y la mirada fija
de sus perpetuos ojos acusadores-
primer asesinado de ese grupo de signos
-palabras nomás-
me volvería a sentar
sobre otra pila de papeles 
a seguir mirando a otra parte
a contemplar el estúpido 
paso de mi tiempo