jueves, 2 de marzo de 2023

El momento (Marie Howe)

 














Ah, ese momento así-repentino
en que, no pasa
nada
tal vez por medio instante
la prisa del tránsito se detiene.
El zumbido del Debo ser, Debo ser, Debo ser
se desacelera hasta callar,
y ya ni se mueven las blancas cortinas de algodón.


Traducción de G. A. Chaves


The Moment

Oh, the coming-out-of-nowhere moment
when, nothing
happens
no what-have-I-to-do-today-list
maybe half a moment
the rush of traffi c stops.
The whir of I should be, I should be, I should be
slows to silence,
the white cotton curtains hanging still.


domingo, 12 de febrero de 2023

notas (sergio beleiro)


voy destruyendo pequeñas notas
que voy sustituyendo por otras
más o menos confusas o convincentes
unas tras otras fueron importantes
unas tras otras 
impostergables
notas necesarias e imprescindibles
que terminaron por no tener 
la menor importancia al otro día
y se dejaron reemplazar mansamente
sin el menor remordimiento

lunes, 6 de febrero de 2023

La taba tóxica (Antonin Artaud)


 











    Evoco el mordisco de inexistencia y de imperceptibles cohabitaciones. Venid, psiquiatras, os llamo a la cabecera de este hombre abotagado pero que todavía respira. Reuníos con vuestros equipos de abominables mercaderías en torno de ese cuerpo extendido cuan largo es y acostado sobre vuestros sarcasmos. No tiene salvación, os digo que está INTOXICADO, y harto de vuestros derrumbamientos de barreras, de vuestros fantasmas vacíos, de vuestros gorjeos de desollados. Está harto. Pisotead, pues, ese cuerpo vacío, ese cuerpo transparente que ha desafiado lo prohibido. Está MUERTO. Ha atravesado aquel infierno que le prometíais más allá de la licuefacción ósea, y de una extraña liberación espiritual que significaba para vosotros el mayor de todos los peligros. ¡Y he aquí que una maraña de nervios lo domina!
     Ah medicina, aquí tenéis al hombre que ha TOCADO el peligro. Has triunfado, psiquiatra, has TRIUNFADO, pero él te sobrepasa. El hormigueo del sueño irrita sus miembros embotados. Un conjunto de voluntades adversas lo afloja, elevándose en él como bruscas murallas. El cielo se derrumba estrepitosamente. ¿Qué siente? Ha dejado atrás el sentimiento de sí mismo. Se te escapa por miles y miles de aberturas. Crees haberlo atrapado y es libre. No te pertenece.
     No te pertenece. DENOMINACIÓN. ¿Hacia dónde apunta tu pobre sensibilidad? ¿A devolverlo a las manos de su madre, a convertirlo en el canal, en el desaguadero de la más ínfima confraternidad mental posible, del común denominador consciente más pequeño?
     Puedes estar tranquilo: ÉL ES CONSCIENTE.
     Pero es el Consciente Máximo.
     Pero es el pedestal de un soplo que agobia tu cráneo de torpe demente pues él ha ganado por lo menos el hecho de haber derribado la Demencia. Y ahora, legiblemente, conscientemente, claramente, universalmente, ella sopla sobre tu castillo de mezquino delirio, te señala, temblorcillo atemorizado que retrocede delante de la Vida-Plena.
     Pues flotar merced a miembros grandilocuentes, merced a gruesas manos de nadador, tener un corazón cuya claridad es la medida del miedo, percibir la eternidad de un zumbido de insecto sobre el entarimado, entrever las mil y una comezones de la soledad nocturna, el perdón de hallarse abandonado, golpear contra murallas sin fin una cabeza que se entreabre y se rompe en llanto, extender sobre una mesa temblorosa un sexo inutilizable y completamente falseado, surgir al fin, surgir con la más temible de las cabezas frente a las mil abruptas rupturas de una existencia sin arraigo; vaciar por un lado la existencia y por el otro retomar el vacío de una libertad cristalina.
     En el fondo, pues, de ese verbalismo tóxico, está el espasmo flotante de un cuerpo libre, de un cuerpo que retorna a sus orígenes, pues está clara la muralla de muerte cortada al ras y volcada. Porque así procede la muerte, mediante el hilo de una angustia que el cuerpo no puede dejar de atravesar. La muralla bullente de la angustia exige primero un atroz encogimiento, un abandono primero de los órganos tal como puede soñarlo la desolación de un niño. A esa reunión de padres sube en un sueño la memoria, rostros de abuelos olvidados. Toda una reunión de razas humanas a las que pertenecen estos y los otros. Primera aclaración de una rabia tóxica.
     He aquí el extraño resplandor de los tóxicos que aplasta el espacio siniestramente familiar.
     En la palpitación de la noche solitaria, aquí está ese rumor de hormigas que producen los descubrimientos, las revelaciones, las apariciones, aquí están esos grandes cuerpos varados que recobran viento y vuelo, aquí está el inmenso zarandeo de la Supervivencia. A esa convocatoria de cadáveres, el estupefaciente llega con su rostro sanioso. Disposiciones inmemoriales comienzan. La muerte tiene al principio el rostro de lo que no pudo ser. Una desolación soberana da la clave a esa multitud de sueños que sólo piden despertar. ¿Qué decís vosotros? ¡Y todavía pretendéis negar la importancia de esos Reinos, por los cuales apenas comienzo a marchar!

Tomado de Antología de la poesía surrealista de lengua francesa (Fabril Editora, Buenos Aires, 1961, selec. y trad. de Aldo Pellegrini).

miércoles, 1 de febrero de 2023

No es repentino el derrumbe... (Emily Dickinson)


 











No es repentino el derrumbe
ni una abrupta detención
qué proceso organizado
es la descomposición

Las telarañas y el polvo
primero invaden el alma
y una herrumbre primordial
poco a poco va oxidándola

La ruina es cosa formal
y es lenta y consecutiva
resbalar hacia el desastre
es la ley de la caída



Traducción de Ezequiel Zaidenwerg.

martes, 31 de enero de 2023

...y ese perro (Jacques Prévert)


 









...y ese perro no ladraba solo a la luna, ese niño no hablaba solo al sol:
conversaban juntos los cuatro.



Tomado de Espectáculo, Schapire Editor srl, Bs As, 1976.

jueves, 26 de enero de 2023

Magdalena: la adicta (Marie Howe)


 








Me gustaba el infierno

Me gustaba ir sola

el alivio de estar entre escombros, arruinada, físicamente deshecha.

Había pasado lo peor. ¿Qué más podría lastimarme entonces?

Yo creía que era lo peor, creía que no podía pasar nada peor.

Después no pasó nada, ni nadie








Magdalene: the addict



I liked Hell, 

I liked to go there alone

relieved to lie in the wreckage, ruined,  physically undone.

The worst had happened.  What else could hurt me then? 

I thought it was the worst, thought nothing worse could come.

Then nothing did, and no one.




miércoles, 25 de enero de 2023

no he llegado (sergio beleiro)


no he llegado
y la risa se ha podrido en mí
me he cansado
pero no soy el personaje frío
que creés que soy
me he perdido muchas veces
sin saber el camino
sin encontrar tus señas
no he llegado
y mi boca ya no quiere hablar
pero mis manos se resisten
  a no dejar palabras por ahí
no soy el personaje frío
que apuntaste en mí
me he perdido y creo 
que no voy a volver a huir
si supiera el camino
el lugar preciso donde estás
      me iría a otro lugar
tal vez recupere la sonrisa
al llegar ahí
donde no hay más palabras
ni nada malo que pensar