viernes, 13 de enero de 2023

Revisión matutina (Máximo Simpson)


 







                                                                     Me miro a mí, me escucho
                                                                                           esta mañana.
                                                                                         Rafael Alberti


Me miro a mí, me escucho esta mañana,
me reviso la suela de los sueños,
me examino el olvido,
me observo los quizás, los hasta cuándo.
De costado, de frente, desde abajo,
me averiguo el envés, me fiscalizo
los reversos de mí, la contraseña;
me reviso el encono,
el adversario mío que sustento,
y si está presentable mi agonía,
planchado el pantalón,
muy claro el cielo,
me sostengo al trasluz para mirarme,
y la escucho a mi voz como un extraño,
un lejano tambor dando alaridos.

Y si todo está en orden,
si mi traje, el color, los territorios
de penumbra que arrastro,
entonces me decido:
debo ir al empleo, estar ausente.
Pero antes de salir es necesario
ponerse la corbata,
hacer un ademán, estar contento,
y sacardel ropero el cuello blanco,
mi gran desesperanza almidonada. 



Poemas del hotel melancólico, 1963.

lunes, 9 de enero de 2023

Adiós (Atilio Jorge Castelpoggi)


 











Y éste es el fin,
la cercanía de lo desconocido.
Aún las voces, las más queridas,
se apagarán poco a poco como un eco sin fuerza.
Todo se parecerá a un muñeco de paño comido por los días,
como si fuera una alegoría de nuestra propia destrucción.
Y hasta la luz se volverá de otra forma.

Sólo podremos apretar un alarido de cenizas
o un nunca poblándose cada vez más de silencio.

A lo mejor ni somos una noticia.
Apenas otro apagado incendio que muestra sus escombros al desnudo.

El fin de la aventura
o el comienzo.



El poema pertenece a El alucinado, 1963.
Fue tomado de la antología La nueva poesía argentina, Nélida Salvador, Editorial Columba, 1969.

domingo, 8 de enero de 2023

para chiche (sergio beleiro)

                                  a chiche

te escapaste muchas veces / otras
pusiste el cuerpo / no te fue bien
de una u otra manera / debe
haber razones para que te pase
lo que suele pasarte / pero
no deberías pensar demasiado
en eso / creo que no vale la pena /
la noche y el día no reparan en vos /
no tenés más que un enemigo y
va siendo hora que te des una buena paliza / 
un baño de olvidos / una hora
de buen sexo que te pase al otro lado /
un buen chapuzón con esa mina
que tenés entre los ojos / uno bueno
con cualquiera / el licor puede ir bien 
pero a veces trata de matarte con 
los artefactos del baño / y la resaca
es un millón de disparos a la cabeza
que no podés esquivar / además 
no hay una hora señalada / no te pongás
a esperarla / te escapaste muchas veces y
no te resulta / tampoco dejarte pegar
es buena idea / hay peleas desparejas / 
será cuestión
de mirar un poco / evaluar mejor las cosas /
pero no te quedés ahí / no / porque algo 
o alguien te espera
al doblar la esquina / 
tal vez bueno tal vez mala / igual 
no vayas a bajar la guardia /

lunes, 26 de diciembre de 2022

La ciudad del sol (Circe Maia)


 











En prisión siciliana
el fraile dominico Tomasso Campanella
vio en sueños las murallas concéntricas rodeando la colina
-defensa de invasores-
y en su interior las vio cubiertas de dibujos
de signos, de pinturas...
(Las murallas enseñan a quien vive entre ellas
secretos de animales y plantas, astros y geometría
música y matemáticas.)

Vio el fraile en la ciudad el movimiento
de sus seres felices, sus vestidos, sus juegos
su parejo trabajo, su parejo descanso.

Y ellos "que nada tienen, pero a quienes
nada falta", sonríen
y la ciudad solar brilla y alumbra
la prisión siciliana.

(También al mil quinientos
otro Tomás, inglés, sir Thomas Moro
sueña con su fantástica Utopía
mientras se afila el hacha del verdugo.)



sábado, 10 de diciembre de 2022

Rayuela - Fragmento (Julio Cortázar)


 









La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo (Et tous nos amours, sollozó Emmanuèle boca abajo), lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia (Je n’oublierai pas le temps des cérises, pataleó Emmanuèle en el suelo) se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrita y la punta de un zapato. 


Rayuela, 1963.

lunes, 5 de diciembre de 2022

Al perderte yo a ti (Ernesto Cardenal)


 








Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo.



Epigramas, Ediciones Carlos Lohlé, 3a edición, Buenos Aires, 1977.





lunes, 28 de noviembre de 2022

Para sobrevivir la casa (Alejandro Cortés González)


 











La casa está cerca de un lago que ya secaron
y de un paradero al que los buses dejaron de venir
Cerca está la vía férrea
por la que nunca vimos pasar el tren
Nacimos en hospitales que ya no existen
Nos perdieron las calles cuando cambiaron de nombre
Desconocimos el colegio cuando cambió de dueños
Cuesta ubicar con precisión la casa de los primeros amigos
Recordar la anterior fachada de la iglesia
o cómo era el columpio que colgaba del árbol
antes de que la tentación de los edificios lapidara
la infancia del barrio
Un amigo que ya no visito
decía que la casa de un hombre
debe estar cerca de todo lo que le habita
A nuestra casa
la que tiene en la ventana el cartel de una inmobiliaria
la rondan las demoliciones
la sobrevive este poema y la habita
todo lo que perdimos.