viernes, 17 de mayo de 2019

alguno escupe silencios

alguno escupe silencios
fijando en el suelo 
su ominosa indiferencia

otros padecen el silencio propio 
como una maldición artera 
del destino o vanos dioses

y está el silencio
de quien lo oculta todo
para aprovecharse del secreto

entonces la desolación está ahí
redoblada en las víctimas
con su ruido sordo y asesino




viernes, 10 de mayo de 2019

Palabras para Julia (José Agustín Goytisolo)

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.


Sencillo y hermoso poema que, tal vez, sea más hermoso en sus versiones cantadas y, seguramente, no sería tan conocido si no hubiera sido musicalizado por Paco Ibañez y cantado por él y por tanta gente por aquí y por allá.

Por acá algunas versiones:

https://youtu.be/mZAoHFwOM8U

https://www.youtube.com/watch?v=raHzTruWEMo

https://youtu.be/Wgeh1CwE4Lo



lunes, 6 de mayo de 2019

Naturaleza muerta en Innsbrucker Strasse (Antonio Cisneros)

Ellos son (por excelencia) treintones y con fe en el futuro. Mucha fe.
Al menos se deduce por sus compras (a crédito y costosas).
Casaca de gamuza (natural), Mercedes deportivo color de oro.
Para colmo (de mis males) se les ha dado por ser eternos.
Corren todas las mañanas (bajo los tilos) por la pista del parque
y toman cosas sanas. Es decir, legumbres crudas y sin sal, arroz con cascarilla, agua minerales.
Cuando han consumido todo el oxigeno del barrio (el suyo y el mío) 
pasan por mi puerta (bellos y bronceados). Me miran (si me ven) como a un muerto con el último                              /cigarro entre los labios.


El poema pertenece al libro Monólogo de la casta Susana y otros poemas.
Fue tomado de Diario de Poesía, otoño de 2001.

Después de escuchar al autor en: https://youtu.be/ioAIW3vMWlU
veo que hay una pequeña diferencia entre el texto que he transcripto y el recitado.
Puede ser un error del Diario o un cambio del autor.
El cuarto verso sería:
Para colmo (de mis males) se les ha dado además por ser eternos.

sábado, 27 de abril de 2019

Una mirada desde la alcantarilla (Alejandra Pizarnik)





una mirada desde la alcantarilla

puede ser una visión del mundo
la rebelión consiste en mirar una rosa
hasta pulverizarse los ojos






El poema pertenece a Árbol de Diana (1962)

martes, 23 de abril de 2019

territorio comanche


es difícil arrancarse de la muerte
en pleno territorio comanche
es difícil esconderse
de las lanzas y las flechas
apartarse 
de los propios rastros
y de los rastros de tu suerte /
leeré el libro del pasado
al reflejo de la luna
permaneceré en silencio
día y noche como un muerto /
¿podrá conmigo
el indio viejo
astuto y sin palabras
o lo hará la serpiente 
que sin piedad me espera
con su veneno entre las piedras? /
¿será algún dios displicente
cansado de su juego lento 
de fuegos en las zarzas 
terrores y amenazas
quien vuele el tablero de mis días
con sus manos invisibles? /
¿no podré más 
y yo mismo 
con el filo del cuchillo
le ganaré tiempo al destino
o no podré más 
y gritaré al amanecer 
para que de una vez me atrapen
lleguen con sus armas y todo se termine? /
no es fácil sobrevivir
en territorio comanche
como es difícil esconderse
de la propia cobardía



lunes, 22 de abril de 2019

Es allí a donde voy (Clarice Lispector)


Más allá de la oreja existe un sonido, la extremidad de la mirada un aspecto, las puntas de los dedos un objeto: es allí a donde voy.

La punta del lápiz el trazo.

Donde expira un pensamiento hay una idea, en el últi­mo suspiro de alegría otra alegría, en la punta de la es­pada la magia: es allí a donde voy.

En la punta del pie el salto.

Parece la historia de alguien que fue y no volvió: es allí a donde voy.

¿O no voy? Voy, sí. Y vuelvo para ver cómo están las cosas. Si continúan mágicas. ¿Realidad? Te espero. Es allí a donde voy.

En la punta de la palabra está la palabra. Quiero usar la palabra «tertulia», y no sé dónde ni cuándo. Al lado de la tertulia está la familia. Al lado de la familia estoy yo. Al lado de mí estoy yo. Es hacia mí a donde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que existe. Des­pués de muerta es hacia la realidad a donde voy. Mien­tras tanto, lo que hay es un sueño. Sueño fatídico. Pero después, después todo es real. Y el alma libre busca un canto para acomodarse. Soy un yo que anuncia. No sé de qué estoy hablando. Estoy hablando de nada. Yo soy nada. Después de muerta me agrandaré y me esparciré, y alguien dirá con amor mi nombre.

Es hacia mi pobre nombre a donde voy.

Y de allá vuelvo para llamar al nombre del ser amado y de los hijos. Ellos me responderán. Al fin tendré una respuesta. ¿Qué respuesta? La del amor. Amor: yo os amo tanto. Yo amo el amor. El amor es rojo. Los celos son verdes. Mis ojos son verdes. Pero son verdes tan oscuros que en las fotografías salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa.

En la extremidad de mí estoy yo. Yo, implorante, yo, la que necesita, la que pide, la que llora, la que se lamen­ta. Pero la que canta. La que dice palabras. ¿Palabras al viento? Qué importa, los vientos las traen de nuevo y yo las poseo.

Yo al lado del viento. La colina de los vientos aullan­tes me llama. Voy, bruja que soy. Y me transmuto.

Oh, cachorro, ¿dónde está tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero len­tamente.

¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros.


Traducción: Cristina Peri Rossi.

Del libro Silencio

Tomado de: http://www.materialdelectura.unam.mx/index.php/13-cuento-contemporaneo/cuento-contemporaneo-cat/208-090-clarice-lispector?showall=&start=9

B. A. Argentine (Fragmento) (Paco Urondo)




el sol ha dejado de brillar
no hay calor
no hay energías en esta temblorosa tierra     
hay gemidos en la ciudad
tiembla un dolor mudo y expectante
una tierna vacilación
una certidumbre que demora
un riesgo que incita y escapa
aquel titubeante desafío
otro lenguaje otro amor
otro enigma
otro tiempo

merecías estar lejos de este destino y esta tristeza
de esta autocompasión
de los estragos del alcohol
quisieras otra tibieza sin errores
una mano sin contradicciones abiertas
palabras sin dolor
sin culpa de otras memorias
una tregua
una irremediable venganza

perdón por los que nacen
por los que caen para siempre sin probar una ternura breve o amarga
por la urgencia
por el amor que no supimos ejercitar
por las ideas que no pudimos imponer
por las mujeres que no entendimos
por el fracaso
por los éxitos de esta vida
perdón por hacer el amor
con los resplandores de este mal tiempo
con este signo impropicio y viejo
por gustar de la mujer
especialmente en la espesura de la siesta
y tocarla buscando el vigor amplio y sin nombre
que estalla en su forma
perdón por no aguardarla
por la resonancia que esperabas de su carne
por olvidarla fácilmente
y confundirla
por una torpeza inútil o por pereza o por falta de voluntad
o cansancio
o por designio o fatalidad o capricho de este mundo
donde no hay un momento para ganar
ni nada bueno que perder
ni tiempo de darse cuenta de los vientos que soplan
esperábamos otra cosa de los aires del mundo
que un milagro impusiera un nuevo destino
un destino que no ganamos que no pudo correspondernos


B. A. Argentine pertenece al libro Nombres (1956-1959) y fue tomado de la antología Poemas de Francisco Urondo, Colección La Honda, Casa de las Américas, 1984.