jueves, 17 de septiembre de 2026
Hay momentos en que es necesario (Ianina Fornaro)
viernes, 4 de septiembre de 2026
Tareas domésticas (Natasha Trethewey)
arrancadas de sus asientos, los platos partidos,
la ropa raída. Nos entregamos a la magia
del pegamento, martillamos clavos, zurcimos
agujeros. Reciclamos lo que podemos, derretimos
pedacitos de jabón, juntamos nueces caídas,
con los cuellos del pollo hacemos una sopa.
Al sacudir las alfombras contra las paredes
de la casa, observamos el polvo, iluminado
como una constelación, que flota por el patio.
Cuando cae la tarde, cerramos las cortinas
para que los cuartos se refresquen, echamos
a los bichos. Mamá plancha cantando, absorta
en su ensueño. Yo marco un catálogo de compras
por correo, escucho pasar los autos. Todo el día
esperamos el correo, noticias de algún lugar lejano.
wrenched from their seats, chipped plates,
the threadbare clothes. We work the magic
of glue, drive the nails, mend the holes.
We save what we can, melt small pieces
of soap, gather fallen pecans, keep neck bones
for soup. Beating rugs against the house,
we watch dust, lit like stars, spreading
across the yard. Late afternoon, we draw
the blinds to cool the rooms, drive the bugs
out. My mother irons, singing, lost in reverie.
I mark the pages of a mail-order catalog,
listen for passing cars. All day we watch
for the mail, some news from a distant place.
domingo, 16 de agosto de 2026
Cementerio (Francisca Aguirre)
martes, 30 de junio de 2026
Canto fúnebre (Herman Melville)
miércoles, 3 de junio de 2026
Dos poemas (Jaime Sabines)
martes, 26 de mayo de 2026
Refugiados (Alejandro Michel)
miércoles, 6 de mayo de 2026
Porque solo somos (Adília Lopes)
animales acosados
en la lucha por la sobrevivencia
escribimos cavernas
y diarios.
martes, 14 de abril de 2026
Azogue (Guadalupe Grande)
viernes, 10 de abril de 2026
El último caso del inspector (Luis Rogelio Nogueras)
no es aún el lugar del crimen:
es sólo un cuarto en penumbras
donde dos sombras desnudas se besan.
El asesino
no es aún el asesino:
es sólo un hombre cansado
que va llegando a su casa un día antes de lo previsto,
después de un largo viaje.
La víctima
no es aún la víctima:
es sólo una mujer ardiendo
en otros brazos.
El testigo de excepción
no es aún el testigo de excepción:
es sólo un inspector osado
que goza de la mujer del prójimo
sobre el lecho del prójimo.
El arma del crimen
no es aún el arma del crimen:
es sólo una lámpara de bronce apagada,
tranquila, inocente
sobre una mesa de caoba.
domingo, 8 de marzo de 2026
Post mortem (Amelia Biagioni)
jueves, 5 de marzo de 2026
Lamento por la muerte de parsifal hoolig (Juan Gelman)
domingo, 8 de febrero de 2026
La vida furtiva (Gabriel Ferrater)
miércoles, 21 de enero de 2026
Junto a la puerta (Guadalupe Grande)
https://elcantarano.com/la-muerte-de-guadalupe-grande/
miércoles, 14 de enero de 2026
Epílogo (Francisca Aguirre)
.
Miras en torno tuyo los enseres y sospechas que en un tiempo fueron tal vez tu reino. ¿Tu patria fueron estas desahuciadas materias? Los opacos cojines, los muebles deslustrados, el tiempo apacentándose entre manteles y cortinas.
.
Una lluvia desapacible te pega el pelo sobre el rostro. Arrastrando los pies llegas a la ventana; tal vez si consigues abrirla el agua fluirá hacia afuera. Per te quedas con el rostro pegado a los cristales. Hoy todo está vacío, las ventanas no dan a ningún sitio. Cúbrete la cabeza con cualquier harapo y espera, espera entre tus pertenencias: la noche está cayendo y es posible que mañana las cosas vuelvan a su antigua historia y este páramo desolado sea, alguna vez, tu tierra prometida.
miércoles, 31 de diciembre de 2025
Si mi alma (Marina Tsvietáieva)
martes, 30 de diciembre de 2025
Entreacto (Ángel González)
domingo, 28 de diciembre de 2025
Prisión (Cecilia Meireles)
En esta ciudad
cuatro mujeres están en la cárcel.
Cuatro solamente
una en la celda que da al río,
una en la celda que da al monte,
otra en la celda que da a la iglesia,
y la última en la que da al cementerio
allá abajo.
Cuatro solamente.
Cuarenta mujeres en otra ciudad,
cuarenta, por lo menos,
están en la cárcel.
Diez vueltas hacia las espumas,
diez hacia la movediza luna,
diez hacia piedras sin respuesta,
diez hacia engañosos espejos.
En celdas de aire, de agua, de vidrio
están presas cuarenta mujeres
cuarenta por lo menos, en aquella ciudad.
Cuatrocientas mujeres
cuatrocientas, digo, están presas
cien por odio, cien por amor,
cien por orgullo, cien por desprecio
en celdas de hierro, en celdas de fuego,
en celdas sin hierro y sin fuego, solamente
de dolor y silencio,
cuatrocientas mujeres en otra ciudad
cuatrocientas digo, están presas.
Cuatro mil mujeres, en la cárcel,
y cuatro millones y ya no llevo la cuenta,
en ciudades que no se dicen,
en lugares que nadie sabe,
están presas, lo están para siempre
sin ventana, sin esperanza,
unas vueltas hacia el presente,
otras hacia el pasado, y las otras
hacia el futuro, y el resto el resto,
sin futuro, pasado o presente,
presas en la prisión giratoria,
presas en el delirio, en la sombra,
presas por otros y por sí mismas,
tan presas que nadie las suelta,
ni el rojizo rayo del sol
tampoco la golondrina azul de la luna
pueden llevar ningún recado
a la prisión donde las mujeres
se convierten en sal y muro.
(1956)
Traducción de Heloisa Costa Milton.
PRISÃO
Nesta cidade
quatro mulheres estão no cárcere.
Apenas quatro.
Uma na cela que dá para o rio,
outra na cela que dá para o monte,
outra na cela que dá para a igreja
e a última na do cemitério
ali embaixo.
Apenas quatro.
Quarenta mulheres noutra cidade.
quarenta, ao menos,
estão no cárcere.
Dez voltadas para as espumas,
dez para a lua movediça,
dez para pedras sem resposta,
dez para espelhos enganosos.
Em celas de ar, de água, de vidro
estão presas quarenta mulheres,
quarenta ao menos, naquela cidade.
Quatrocentas mulheres
quatrocentas, digo, estão presas:
cem por ódio, cem por amor,
cem por orgulho, cem por desprezo
em celas de ferro, em celas de fogo,
em celas sem ferro nem fogo, somente
de dor e silêncio,
quatrocentas mulheres, numa outra cidade,
quatrocentas, digo, estão presas.
Quatro mil mulheres, no cárcere,
e quatro milhões e já nem sei a conta,
em cidades que não se dizem,
em lugares que ninguém sabe,
estão presas, estão para sempre
—sem janela e sem esperança,
umas voltadas para o presente,
outras para o passado, e as outras
para o futuro, e o resto o resto,
sem futuro, passado ou presente,
presas em prisão giratória,
presas em delírio, na sombra,
presas por outros e por si mesmas,
tão presas que ninguém as solta,
e nem o rubro galo do sol
nem a andorinha azul da lua
podem levar qualquer recado
à prisão por onde as mulheres
se convertem em sal e muro.
(1956)











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