martes, 14 de julio de 2020

Cada poema (Álvaro Mutis)

Cada poema un pájaro que huye
del sitio señalado por la plaga.
Cada poema un traje de la muerte
por las calles y plazas inundadas
en la cera letal de los vencidos.
Cada poema un paso hacia la muerte,
una falsa moneda de rescate,
un tiro al blanco en medio de la noche
horadando los puentes sobre el río,
cuyas dormidas aguas viajan
de la vieja ciudad hacia los campos
donde el día prepara sus hogueras.
Cada poema un tacto yerto
del que yace en la losa de las clínicas,
un ávido anzuelo que recorre
el limo blando de las sepulturas.
Cada poema un lento naufragio del deseo,
un crujir de los mástiles y jarcias
que sostienen el peso de la vida.
Cada poema un estruendo de lienzos que derrumban
sobre el rugir helado de las aguas
el albo aparejo del velamen.
Cada poema invadiendo y desgarrando
la amarga telaraña del hastío.
Cada poema nace de un ciego centinela
que grita al hondo hueco de la noche
el santo y seña de su desventura.
Agua de sueño, fuente de ceniza,
piedra porosa de los mataderos,
madera en sombra de las siemprevivas,
metal que dobla por los condenados,
aceite funeral de doble filo,
cotidiano sudario del poeta,
cada poema esparce sobre el mundo
el agrio cereal de la agonía.

De Los trabajos perdidos, tomado de Antología personal, Ed. Argonauta, 1995.
También se lo puede encontrar en: 



sábado, 11 de julio de 2020

con el mismo apellido


pasa la sombra
pero no horada el silencio
sombra y silencio tienen
el mismo apellido
se miran a los ojos
pero se conocen tanto
que no tienen palabras
o no les resulta nunca
necesario hablar

viernes, 10 de julio de 2020

V - claro que moriré y me llevarán (Juan Gelman)

claro que moriré y me llevarán
en huesos o cenizas
y que dirán palabras y cenizas
y yo habré muerto totalmente

claro que esto se acabará
mis manos alimentadas por tus manos
se pensarán de nuevo
en la humedad de la tierra

yo no quiero cajón
ni ropa

que el barro asuma mi cabeza
que sus orines me devoren
ahora
desnudo de ti


Rostros, 1963.
Tomado de Obra Poética, Corregidor, 1984.

jueves, 9 de julio de 2020

La vida ha cambiado (Mirta Rosenberg)
















La vida ha cambiado, se decía, untándose
los labios con la lengua, relamiendo, aaámm,
como si de un bocado se tratara, o de un perfume.
Éste es mi gusto,  y sin embargo, el pelo
se me atiesa y cae como... ¿un sudario?
No, una señal de giro. A la hora pico
nadie se ha apoyado contra mí... o sí en mi contra:
rueda la edad, canta la alondra y el leve maquillaje
en las mejillas ha cobrado una espesura
de mitad de la vida que adelante. No fresca,
pero dura con el pelo así: en consonancia.
¿Será el recelo de la mala figura, o la blusa candorosa,
olanes y satines, de una vejez pasada? Vieja no,
gastada y brillosa en los codos y en los puños,
sobre las uñas manicuradas. Cuidar las manos
con amor, con garra, con impudor, coqueto:
lo que relumbra es brillo. ¿Aprieto el gatillo?
Laca descolorida para esa cómoda nueva que, envejecida,
empieza a tornarse incómoda. El cajón superior
de la derecha, por ejemplo, ha perdido
el tirador. ¿Y si gatillo? Allí guardo soutiens,
sostenes, corpiños, todo en desuso. Lo que hice,
ya lo excuso: tuve niños, reía y buscaba
los parecidos. Confuso: en parte, todo mentira,
en parte aliño, letal, del pecado original.
¿Cuál es mi parte?


Madam, Libros de Tierra Firme, 1988.

domingo, 5 de julio de 2020

There's danger in your eyes, cherie (Jorge Fondebrider)

Recuerdo que te dije en el almuerzo
que mires con urgencia
el tiempo delante de tus ojos,
que digas lo que ves y si me ves qué ves.
Y entonces vino el mozo y yo te dije
me alegro de querer tan pocas cosas;
me alegro de desear lo que deseo,
¿acaso no lo ves?
Debieras decir más, vos insististe,
debieras decir todo, y nunca puedo,
me acostumbré a no oírme,
a no pensar en mí, yo no me veo,
apenas soy tus ojos
si acaso estuve allí.
Detrás de tu mirada sentí ruidos.
Tus ojos cambian tanto.
Los míos son carbones fijados a una hoguera
con una llama exacta, pero ciega,
y ciegos son los días que uno pasa
perdiéndose en la luz.


Pertenece a Standards, Libros de Tierra Firme, 1993.



viernes, 3 de julio de 2020

Me sometería (Mirta Rosenberg)

















Me sometería tal vez ahora,
que ha sonado la hora repentina, convincente,
despedida, al poder suasorio, a la caricia.
El oogonio, con el tiempo de la planta afina
el órgano en la flor, y el perfume
no varía: sutiliza la función y encanta.
Me sometería tal vez ahora, no diría
para siempre: la felicidad mata
suavemente; no de males, de verdades
clandestinas. ¿Es esa la cosa, el desengaño
indecente de la rosa, la cautelosa
que se pensaba ardiente? Desanima. ¡Oh esa bruma
de belleza, esa morosa dilación de la espuma
en la rompiente!


Tomado de Madam, Libros de Tierra Firme, 1988.

jueves, 2 de julio de 2020

De puño y letra (Mario Trejo)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me doy por vencido.
La religión la mafia
la política y el fútbol
el ejército y la moda
mueven más gente que yo.

Son millones o pocos
pero totalmente decididos
al todo por el todo.
Yo sólo tengo que ver
con las pequeñas multitudes
de un cine de trasnoche
con la soledad de los jugadores
que ofician una partida de ajedrez
con la tibieza de algunas mujeres.

Leo
vuelvo a ver una vieja película
hago noche en Coltrane
y estiro el brazo y acaricio a mi bella
que fuma y ahora me convida.


                                                           A Michelle y
                                                           Gato Barbieri


Pertenece a Lingua Franca, El uso de la palabra, Editorial Lumen, 1979.