martes, 20 de septiembre de 2016

3 horas, 16 minutos y 30 segundos (Charles Bukowski)

Se supone que soy un gran poeta
y tengo sueño por la tarde,
sé que la muerte es un toro gigantesco
dispuesto a embestirme
y tengo sueño por la tarde
sé que hay guerras y hombres que pelean en el ring
sé que hay buena comida, buenos vinos, buenas mujeres
y tengo sueño por la tarde,
sé que hay una mujer que me ama
y tengo sueño por la tarde,
me inclino hacia el sol tras una cortina amarilla
y me pregunto adónde habrán ido las moscas del verano
recuerdo la muerte tan sangrienta de Hemingway
y tengo sueño por la tarde.

Algún día no tendré sueño por la tarde
algún día escribiré un poema que encenderá volcanes
en las colinas que están ahí afuera
pero ahora mismo tengo sueño por la tarde
y alguien me pregunta -"Bukowski, ¿qué hora es?"
y yo contesto:- "3 horas, 16 minutos y 30 segundos".
Me siento muy culpable, me siento asqueroso, inútil,
demente, tengo sueño
por las tardes,
están bombardeando iglesias, bien, eso está bien,
los niños montan ponys en los parques, eso está bien,
las bibliotecas están llenas de miles de libros sabios,
hay música grandiosa encerrada dentro de la radio
y yo tengo sueño por la tarde,
tengo una tumba dentro de mí diciendo
bah, deja que lo hagan los demás, déjales que ganen.
Déjame dormir,
el ingenio está a oscuras
barriendo la oscuridad como una escoba,
me voy a donde han ido las moscas de verano,
intentad atraparme.


De la antología 20 poemas, traducción de Cecilia Ceriani y Txaro Santoro

viernes, 16 de septiembre de 2016

Horóscopo (Juan Leyva)



Tu horóscopo hoy te dice
que no te levantes
que algo en ti no funciona
que vas a perder en la economía
en la salud
en el amor

Hoy es mejor
que cambies de signo
de revista
y de sala de espera.



http://antoncastro.blogia.com/2015/051502-poemas-de-juan-leyva.php

domingo, 11 de septiembre de 2016

tan silenciosa la tarde

tan silenciosa la tarde
que parecía la noche
tan triste tan oscura
que se hacía infinita
me dolía la luz 
y la sombra
quería que llegara una tormenta
para que algo cambiara
o tomara forma
aunque fuera 
con modos de desastre
necesitaba que cambiase
algo
que llegase indetenible
a apartar mi lentitud
mi inercia de quietud
el falso amparo

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Canto a la esperanza (Roberto Jorge Santoro)

Andaba yo desnudo de mí
perdido en la lluvia del olvido,
de barco navegando por las plazas,
dormido el pecho,
su gorrión descalzo
y tuve que llevarte a la palabra,
ponerte en posición de vuelo,
a veces de bufanda
rueda azul
andaba
te seguía
mi muerte con su forma de guitarra
y tuve que ponerla en la memoria
como se pone un hijo
con esa rabia dulce
mitad de mí
agua del aire
andaba así
de loco en el olvido
de furia que quiere reventar por el costado
y un día de tanto nombrarla
la encontré,
se la llevé a mi madre,
la puse en el saludo,
la compartí como un pan con mis amigos,
la arrastré hasta. el remolino del amor
allí donde los ríos tienen un mismo nombre,
para que entendiera de una vez por todas
que era nuestra,
para que nunca se olvidara de este país enorme,
de esta ciudad,
su ternura abandonada en los portales,
le dije algunos versos,
le puse el corazón como una hoguera,
me la bebí de cabo a rabo,
le enrosqué la cola en mi solapa,
me di el gusto de agarrarla de la mano
y hoy la traigo aquí,
pero si un día se llega a volar porque fallamos
si se escapa esta rabia que llamamos esperanza,
si un día se va,
yo crucifico al amor
y después. de enterrar a mis hermanos,
me voy con el tranvía de la muerte
a clausurar mi corazón en una plaza.


http://www.silsh.com.ar/otros_santoro.html

jueves, 1 de septiembre de 2016

Estirpe vetusta (Hannah Escobar Correa)
















Esta ceguera terrible que me consume
Me estoy muriendo de ensueños que no podré recordar
Me sujeta el grillete del destino.

Yo solía tener un par de alas
Fueron gloriosas en sus días
Ahora me muero de pensamientos
El alma que se nutre de mi sombra
Cayó en un sopor que no es preciso nombrar.


http://circulodepoesia.com/2014/07/nueva-poesia-colombiana-hannah-escobar/



sin más destino

sin más destino
            que tus ojos
                        que no me
                                   reflejan