Lo delató porque el silencio le dolía como una piedra en la garganta.
O fue una suma de silencios.
Cierta falta de confianza.
No pensó nunca que él quiso protegerla y no estaba segura de que realmente la amara.
Lo delató porque, duda sobre duda, se le hizo una carga insoportable y sin sentido.
No hubo un secreto que él le hubiera confiado al que aferrarse y guardar, ni una carta que le diera para esconder y que pudiera en ese momento ocultar frente a las peores circunstancias, frente a lo que pudiera pasar.
La hora fue dura, no sabía nada, ni verdad ni mentira.
La vida era algo que defender sin armas ni estrategias. Pero, realmente, lo delató porque el silencio le dolió como una piedra en la garganta, porque la duda inventa gestos inútiles y vanos de los que uno se arrepiente siempre tardíamente.
Lo delató porque no podía hacer otra cosa.
lunes, 30 de noviembre de 2015
sábado, 28 de noviembre de 2015
Las cosas claras (Roberto Jorge Santoro)
mi voz está en su sitio
el corazón sabe algo más porque me duele
por eso digo:
terrible oficio
es repartir equivocadamente los abrazos
y que el alma viva entre perros hambrientos
uno de mis errores
fue creer que todos éramos hermanos
y ahora
no se le puede cambiar el horizonte a la nostalgia
hay que olvidarse de las viejas sonrisas
y andar con el dolor a cuestas
para que sirva definitivamente
nunca dije
mi lágrima fue grande
sufrí
no me quisieron
cada uno conoce su dolor
y sabe de qué manera hablarle a la desgracia
que venga la vida y me golpee
de nada vale cerrar los ojos
un hombre dormido
es un dolor que descansa
es duro el amor cuando se niega
un día sin embargo recuesta sus abrazos
apoya su misterio en mi cabeza
y me lleva a vivir al primer piso de un incendio
no comparo
simplemente doy mi fruto
y espero
la semilla más humilde
puede brotar el fuego o la hermosura
si estoy acorralado entre dos besos
decido acurrucarme al pie de mi corazón
y sueño
soy triste hasta los zapatos
a la hora del té
mi alegría se sienta y llora conmigo
pero sostengo que un día
aunque el amor sea el hermano implacable de la lluvia
de mi casa a tus ojos
no habrá naufragios
Roberto Jorge Santoro fue secuestrado y luego desaparecido de su lugar de trabajo (la Escuela Nacional Técnica Nº 25 Fray Luis Beltrán) el 1 de junio de 1977.
http://www.escribirte.com.ar/autores/91/roberto-jorge-santoro.htm
el corazón sabe algo más porque me duelepor eso digo:
terrible oficio
es repartir equivocadamente los abrazos
y que el alma viva entre perros hambrientos
uno de mis errores
fue creer que todos éramos hermanos
y ahora
no se le puede cambiar el horizonte a la nostalgia
hay que olvidarse de las viejas sonrisas
y andar con el dolor a cuestas
para que sirva definitivamente
nunca dije
mi lágrima fue grande
sufrí
no me quisieron
cada uno conoce su dolor
y sabe de qué manera hablarle a la desgracia
que venga la vida y me golpee
de nada vale cerrar los ojos
un hombre dormido
es un dolor que descansa
es duro el amor cuando se niega
un día sin embargo recuesta sus abrazos
apoya su misterio en mi cabeza
y me lleva a vivir al primer piso de un incendio
no comparo
simplemente doy mi fruto
y espero
la semilla más humilde
puede brotar el fuego o la hermosura
si estoy acorralado entre dos besos
decido acurrucarme al pie de mi corazón
y sueño
soy triste hasta los zapatos
a la hora del té
mi alegría se sienta y llora conmigo
pero sostengo que un día
aunque el amor sea el hermano implacable de la lluvia
de mi casa a tus ojos
no habrá naufragios
Roberto Jorge Santoro fue secuestrado y luego desaparecido de su lugar de trabajo (la Escuela Nacional Técnica Nº 25 Fray Luis Beltrán) el 1 de junio de 1977.
http://www.escribirte.com.ar/autores/91/roberto-jorge-santoro.htm
Vientre profeta sin tiempo (Miguel Ángel Bustos)
Yo no soy de ningún siglo.
Vivo ausente del tiempo. Soy mi siglo como soy mi sexo y mi delirio.
Soy el siglo liberado de toda fecha y penumbra.
Pero cuando muera, el profeta que hay en mí se alzará como un niño sin moral y sin patria. Un niño loco con lengua de alaridos. Entonces amanecerá en el millón de Galaxias.
Madres del futuro; cuidado; cuando muera puedo volver.
Entonces, ay, vientre que me aguardas, dulcísima catedral de tinieblas.
MIGUEL ÁNGEL BUSTOS (ARGENTINA, 1932-Secuestrado el 31 de mayo 1976 por un grupo paramilitar, se convirtió en una de las víctimas de la última dictadura)
Vivo ausente del tiempo. Soy mi siglo como soy mi sexo y mi delirio.
Soy el siglo liberado de toda fecha y penumbra.
Pero cuando muera, el profeta que hay en mí se alzará como un niño sin moral y sin patria. Un niño loco con lengua de alaridos. Entonces amanecerá en el millón de Galaxias.
Madres del futuro; cuidado; cuando muera puedo volver.
Entonces, ay, vientre que me aguardas, dulcísima catedral de tinieblas.
MIGUEL ÁNGEL BUSTOS (ARGENTINA, 1932-Secuestrado el 31 de mayo 1976 por un grupo paramilitar, se convirtió en una de las víctimas de la última dictadura)
viernes, 27 de noviembre de 2015
víctima de luces no dichas
víctima de luces no dichas
de pociones vencidas o erróneas
pleno de errores de todo tipo
de equivocaciones
sin haber matado a nadie
sin mala fe
sin ver la paja en el ojo ajeno
ni buscarla
palpando un mundo poco claro
los propios días grises y blandos
sin plan
porque los planes no sirvieron
necesitaban otros modos
y abortaron
extendiendo el fracaso
a cualquier atisbo de futuro
en la plenitud de mi pensamiento
limitado
repliego posiciones
me hundo detrás
donde no hay nada
en el intento de evitar
nuevos tropiezos
nuevos golpes por la espalda
o de frente
con mi frente contra el cero
definitorio
fotografiando
un cuatro de copas
que no sabe mentir
jueves, 26 de noviembre de 2015
martes, 24 de noviembre de 2015
los dioses terribles de tu boca
los dioses terribles de tu boca
convocan a extraños animales
que salen de la oscuridad
para perpetrar el desastre
convocan a extraños animales
que salen de la oscuridad
para perpetrar el desastre
lunes, 23 de noviembre de 2015
El vampiro (sergio beleiro)
El vampiro cruzó la sala sin detenerse frente al espejo.
Experimentaba ese sensual apetito, la llama fría en los ojos.
La doncella dormía en la habitación sin crucifijos ni espejos al final de la galería.
Fue hacia ella casi sin pisar el suelo.
Experimentaba ese sensual apetito, la llama fría en los ojos.
La doncella dormía en la habitación sin crucifijos ni espejos al final de la galería.
Fue hacia ella casi sin pisar el suelo.
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