desde el balcón observa el horizonte, un fondo de nubes negras más allá, y algunos refucilos.
nunca le gustó mirar hacia abajo, una extraña sensación que no era vértigo pero que le resultaba demasiado desagradable intentaba impedírselo siempre que se asomaba desde cualquier lugar a cierta altura. sin embargo, la curiosidad pudo más y vio hacia abajo. en la claridad de las primeras horas, una calle raramente limpia y desierta aguardaba el infierno del tráfico y el trajín de cualquier día que hoy no ocurriría.
le extrañó que no hubiera nadie, que no hubiera al menos un perro o un borracho, un joven trasnochado o alguien esperando el colectivo para ir a trabajar.
los nubarrones hacia el fondo lo ocupaban todo y ganaban terreno en las alturas hacia la ciudad, como un ejército invasor gris y negro entre rayos y truenos (todavía parecidos a fuegos de artificio y redobles de tambores como un murmullo en la lejanía).
ahora, empezaba a sentir un airecito fresco y agradable que el viento empujaba desde la lejana tormenta.
no, no volvería a mirar hacia abajo.
tampoco al horizonte.
entró y cerró la puerta ventana del balcón.
sábado, 21 de noviembre de 2015
martes, 17 de noviembre de 2015
El culpable (Pablo Neruda)
Me declaro culpable de no haber
hecho, con estas manos que me dieron,
una escoba.
¿Por qué no hice una escoba?
¿Por qué me dieron manos?
¿Para qué me sirvieron
si sólo vi el rumor del cereal,
si sólo tuve oídos para el viento
y no recogí el hilo
de la escoba,
verde aún en la tierra,
y no puse a secar los tallos tiernos
y no los pude unir
en un haz áureo,
y no junté una caña de madera
a la falda amarilla
hasta dar una escoba
a los caminos?
Así fue:
no sé cómo,
se me pasó la vida
sin aprender, sin ver,
sin recoger y unir
los elementos.
En esta hora no niego
que tuve tiempo,
tiempo,
pero no tuve manos
y así, ¿cómo podía
aspirar con razón a la grandeza,
si nunca fui capaz
de hacer una escoba,
una sola,
una?
De las manos del día, pablo neruda, editorial losada, 1968.
http://trazasdemono.blogspot.com.ar/2014/02/tuve-tiempo-pero-no-tuve-manos.html
hecho, con estas manos que me dieron,
una escoba.
¿Por qué no hice una escoba?
¿Por qué me dieron manos?
¿Para qué me sirvieron
si sólo vi el rumor del cereal,
si sólo tuve oídos para el viento
y no recogí el hilo
de la escoba,
verde aún en la tierra,
y no puse a secar los tallos tiernos
y no los pude unir
en un haz áureo,
y no junté una caña de madera
a la falda amarilla
hasta dar una escoba
a los caminos?
Así fue:
no sé cómo,
se me pasó la vida
sin aprender, sin ver,
sin recoger y unir
los elementos.
En esta hora no niego
que tuve tiempo,
tiempo,
pero no tuve manos
y así, ¿cómo podía
aspirar con razón a la grandeza,
si nunca fui capaz
de hacer una escoba,
una sola,
una?
De las manos del día, pablo neruda, editorial losada, 1968.
http://trazasdemono.blogspot.com.ar/2014/02/tuve-tiempo-pero-no-tuve-manos.html
sábado, 14 de noviembre de 2015
preguntas (II)
¿a qué hora
se te ocurrió resistir pero era tarde?
¿fue como intentar cortar silencios
con los sueños?
¿en que momento desististe
y se hizo noche adentro de la noche
y la quietud te respiró con sombra
con piedras de dolor en la garganta
y la arena del reloj quedó suspendida
marcando que nada termina ni comienza nunca?
¿pensaste en las palabras oportunas
cuando supiste que ya no tendrías las palabras
y eras mudo definitivamente hasta en los sueños?
¿hurgaste en el sentido de las cosas
para llegar a las mismas conclusiones
y plantarte en que nada tiene algún sentido?
¿te preguntaste por qué esa costumbre absurda
que llevás hace mil años de preguntarte lo que no tiene respuesta
y si la tiene es inexorable y va en tu contra
porque no dejás nunca de ir en tu contra cada día?
¿volviste a dormir?
¿de dónde sacaste el coraje para salir
de entre las sábanas asearte
desayunar y cruzar la puerta nuevamente?
¿pensaste tal vez que podrías inventar el grito
algún día decretar la abolición de la quietud de tus labios y tu lengua
y congregar la energía suficiente y ejercerla?
¿o es que el sueño sin soñar aún se sueña a sí mismo y no te suelta
aunque sabés que el sueño que se cierne y no puede consumarse
mata con el filo oxidado del pasado que te arrastra siempre?
¿a qué hora se te ocurrió en qué momento?
temo preguntar por qué
se te ocurrió resistir pero era tarde?
¿fue como intentar cortar silencios
con los sueños?
¿en que momento desististe
y se hizo noche adentro de la noche
y la quietud te respiró con sombra
con piedras de dolor en la garganta
y la arena del reloj quedó suspendida
marcando que nada termina ni comienza nunca?
¿pensaste en las palabras oportunas
cuando supiste que ya no tendrías las palabras
y eras mudo definitivamente hasta en los sueños?
¿hurgaste en el sentido de las cosas
para llegar a las mismas conclusiones
y plantarte en que nada tiene algún sentido?
¿te preguntaste por qué esa costumbre absurda
que llevás hace mil años de preguntarte lo que no tiene respuesta
y si la tiene es inexorable y va en tu contra
porque no dejás nunca de ir en tu contra cada día?
¿volviste a dormir?
¿de dónde sacaste el coraje para salir
de entre las sábanas asearte
desayunar y cruzar la puerta nuevamente?
¿pensaste tal vez que podrías inventar el grito
algún día decretar la abolición de la quietud de tus labios y tu lengua
y congregar la energía suficiente y ejercerla?
¿o es que el sueño sin soñar aún se sueña a sí mismo y no te suelta
aunque sabés que el sueño que se cierne y no puede consumarse
mata con el filo oxidado del pasado que te arrastra siempre?
¿a qué hora se te ocurrió en qué momento?
temo preguntar por qué
lunes, 9 de noviembre de 2015
Considerando en frío, imparcialmente... (César Vallejo)
que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
se complace en su pecho colorado;
que lo único que hace es componerse
de días;
que es lóbrego mamífero y se peina...
Considerando
que el hombre procede suavemente del trabajo
y repercute jefe, suena subordinado;
que el diagrama del tiempo
es constante diorama en sus medallas
y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,
desde lejanos tiempos,
su fórmula famélica de masa...
Comprendiendo sin esfuerzo
que el hombre se queda, a veces, pensando,
como queriendo llorar,
y, sujeto a tenderse como objeto,
se hace buen carpintero, suda, mata
y luego canta, almuerza, se abotona...
Considerando también
que el hombre es en verdad un animal
y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza en la cabeza...
Examinando, en fin,
sus encontradas piezas, su retrete,
su desesperación, al terminar su día atroz, borrándolo...
Comprendiendo
que él sabe que le quiero,
que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente...
Considerando sus documentos generales
y mirando con lentes aquel certificado
que prueba que nació muy pequeñito...
le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué mas da! Emocionado... Emocionado...
http://www.literatura.us/vallejo/humanos.html
sábado, 7 de noviembre de 2015
preguntas (I)
¿dónde estás?
¿estás perdido?
¿te refugiaste en un lugar de nidos?
¿las alas te crecieron y te llevaste a otro horizonte?
¿te has dormido en un paraje incierto cansado y olvidado?
¿estás descansando la sonrisa hasta tu vuelta?
¿no vas a venir?
¿no vas a volver?
¿dónde estás?
no puedo hacer nada con preguntas solamente
¿te cansaste de pensar?
¿ya no quisiste preguntar porque las respuestas no te concedían esperanzas?
¿te cansaste de esperar o la espera te desvaneció en el aire?
¿difuminaste los azules de la tristeza hasta hacerlos dobles claridades?
¿vas a seguir por el camino que no nos volverá a cruzar?
¿dónde estás?
¿dónde está tu vergüenza de mejillas coloradas?
¿encontraste las palabras y los gestos?
¿te volvieron a mirar y fue otra cosa?
¿lograste encontrar la voz entre la gente que tampoco te amaba?
¿ladrillo a ladrillo construiste tu lugar entre las piedras y te acompañaron?
¿estás amado?
¿sos el mismo y otro?
¿estás concebido por tus propios sueños en un mar de realidades?
¿estás abrazado por la que no tiene que nombrarte porque son uno simplemente?
¿estás, niño,
con el saco azul sin desteñir de inviernos y veranos?
¿terminaste de romper el último pantalón gris
tras el espasmo de correr detrás de la pelota
tan descoordinado como siempre?
¿estás de monaguillo en algún lado
o creciste y estás barrenando las cruces y quemando
cien sotanas?
¿estás, niño azul,
soñando todavía
algún sueño irrealizable
algún sueño tan chiquito
que cualquiera puede hacerlo
y sin embargo te das cuenta
de que jamás podrás lograrlo?
¿es el sueño?
¿estás lejos de todo
metido en otro soñar?
¿o te avergüenza
ya no querer soñar nada
y hasta matar tus propios sueños?
¿dónde estás?
¿estás perdido?
nada puedo hacer con preguntar solamente
y no sé hablar con sombras
que no me dicen nada
¿volviste a mirar y todo siguió igual?
¿sos el mismo niño azul
preso en el hombre gris de hoy?
decime por favor que estás amado
y que hacés todo lo mejor
y te alejaste de la luna pálido carozo del veneno
decime que la vida no es sólo la distancia inmensa hasta la muerte
y si no hay caso volvé y mentime
contame un cuento donde el silencio queda atrás y la voz nace
decime por favor que nada es imposible
decime que la vida no es sólo la distancia inmensa hasta la muerte
¿estás perdido?
¿te refugiaste en un lugar de nidos?
¿las alas te crecieron y te llevaste a otro horizonte?
¿te has dormido en un paraje incierto cansado y olvidado?
¿estás descansando la sonrisa hasta tu vuelta?
¿no vas a venir?
¿no vas a volver?
¿dónde estás?
no puedo hacer nada con preguntas solamente
¿te cansaste de pensar?
¿ya no quisiste preguntar porque las respuestas no te concedían esperanzas?
¿te cansaste de esperar o la espera te desvaneció en el aire?
¿difuminaste los azules de la tristeza hasta hacerlos dobles claridades?
¿vas a seguir por el camino que no nos volverá a cruzar?
¿dónde estás?
¿dónde está tu vergüenza de mejillas coloradas?
¿encontraste las palabras y los gestos?
¿te volvieron a mirar y fue otra cosa?
¿lograste encontrar la voz entre la gente que tampoco te amaba?
¿ladrillo a ladrillo construiste tu lugar entre las piedras y te acompañaron?
¿estás amado?
¿sos el mismo y otro?
¿estás concebido por tus propios sueños en un mar de realidades?
¿estás abrazado por la que no tiene que nombrarte porque son uno simplemente?
¿estás, niño,
con el saco azul sin desteñir de inviernos y veranos?
¿terminaste de romper el último pantalón gris
tras el espasmo de correr detrás de la pelota
tan descoordinado como siempre?
¿estás de monaguillo en algún lado
o creciste y estás barrenando las cruces y quemando
cien sotanas?
¿estás, niño azul,
soñando todavía
algún sueño irrealizable
algún sueño tan chiquito
que cualquiera puede hacerlo
y sin embargo te das cuenta
de que jamás podrás lograrlo?
¿es el sueño?
¿estás lejos de todo
metido en otro soñar?
¿o te avergüenza
ya no querer soñar nada
y hasta matar tus propios sueños?
¿dónde estás?
¿estás perdido?
nada puedo hacer con preguntar solamente
y no sé hablar con sombras
que no me dicen nada
¿volviste a mirar y todo siguió igual?
¿sos el mismo niño azul
preso en el hombre gris de hoy?
decime por favor que estás amado
y que hacés todo lo mejor
y te alejaste de la luna pálido carozo del veneno
decime que la vida no es sólo la distancia inmensa hasta la muerte
y si no hay caso volvé y mentime
contame un cuento donde el silencio queda atrás y la voz nace
decime por favor que nada es imposible
decime que la vida no es sólo la distancia inmensa hasta la muerte
jueves, 5 de noviembre de 2015
desmontá la mañana
la rutina no es opción posible
desmontá la mañana la tarde la noche
hasta la última pieza
modificá engranajes silencios versos perdidos
pulí a espejo cada juntura
lubricá cada hora para que el sueño calce
y la rueda del destino dé la vuelta necesaria
desmontá la mañana la tarde la noche
hasta la última pieza
modificá engranajes silencios versos perdidos
pulí a espejo cada juntura
lubricá cada hora para que el sueño calce
y la rueda del destino dé la vuelta necesaria
lunes, 2 de noviembre de 2015
EL TRIUNFO DE LAS LETRAS (Raúl Gustavo Aguirre)
Estás cansado y no ves bienalgunos te esperaban y no llegaste a tiempo
algunos te esperaban
abrirían sin miedo la puerta
abrirían sin miedo tu corazón
y tú también pero eres torpe
pierdes las señas que te dieron
pierdes el regalo en el viaje
y terminas llorando
en un bar.
Adiós
la intensidad te excede
la altura te da miedo
el sol te aplasta si te encuentra
tal vez tienes razones para huir
para estar aterrado.
Te pegaron mucho
de grande.
éste poema y otros en: http://www.jornaldepoesia.jor.br/bh21aguirre.htm
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