jueves, 5 de enero de 2017

Cataclismo (Alejandría Carranza)

Después del día
Tengo que transformarme en manos
Blandir mi quijada para evitar que caiga
Y mi ilusión y grito sean eternamente callados.
Otras manos sostendrán mi cabeza por los lados
A la altura de cada oreja
Deteniendo el escollo que amenaza en
posible explosión
Hasta el momento en que el mundo entienda
que no le quiero escuchar.
Manos presionan mis músculos y huesos
Evitando que el tazón de mi cabeza se
disipe en pájaros
Que la fragilidad de mis hombros desista
en soportar
Que los cuadros fotografiados zarpen por
doquier
Que las grietas confabulen contra mi represa
Que los imaginarios disparen y tomen mi lugar.
Mi cabeza quiere dejar de ser
Se ha cansado
Ha sucumbido al estallido fatídico de las olas
Que se expanden dentro y en su entorno.
No la quiero ver
Es un cascarón sin cría
Es una gelatina sin fuente
Una bola de agua cubierta de papel.
Pero las manos no dejan la muerte, no
la ven
prensan hacia el centro
todas se han unido en exasperación
mas, ninguna quiere verme destruida
cuando estoy sola
alguien tiene que ver los fragmentos
incrustándose en las paredes
mi cuerpo derramándose como un bloque
de cemento.
Más tarde y con mayor displicencia
las manos se sublevan y vuelan por los
aires, al lado de los fragmentos
pretendiendo no mirar mi rostro que se
destruye
no ver la caída libre en que mi cuerpo
se dispara
pues, el piso también ha querido escapar
hacia abajo
como una gran mano que se niega a
contenerme en mi desesperación.

https://poetassigloveintiuno.blogspot.com.ar/2014/12/alejandria-carranza-14274-poeta-de.html

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